La brecha digital en México. ¿Desigualdad sin solución?

A finales de 2018 se tenían registrados poco más de 82 millones de usuarios de internet, lo que implica un crecimiento de más de 20 millones desde el 2015. Esto es equivalente a un 71% de la población, entre personas mayores a 6 años. Sin embargo, el acceso a internet sigue siendo un tema de desigualdad social importante en este país, principalmente en las regiones rurales.

¿Qué es la brecha digital?

Cuando se habla de brecha digital, se hace mención a la distancia o las diferencias que se tienen sobre el acceso y uso de las tecnologías de información (TIC) o específicamente al uso de internet, entre diversos grupos sociales.  La eliminación de esta brecha debe ser un asunto de Estado y de políticas públicas. Ya que la reducción de la misma, genera un sinnúmero de beneficios y oportunidades para la sociedad.  Entre los principales beneficio se encuentran:

– En el tema educativo es una fuente de acceso a múltiples fuentes de conocimiento.

– La posibilidad de comunicación, de una manera mucho más rápida y sencilla.

– El acceso a contenidos informativos y culturales diversos.

– Es una fuente de entretenimiento.

– Son una herramienta para tener servicios de asistencia, vigilancia e inclusive servicios médicos a distancia.

 

Gobierno Federal: buenas intenciones, mala ejecución

El INEGI confirma que actualmente 6 de cada 10 hogares en zonas rurales, no tienen acceso a internet. Y en 47% de los hogares en el país no tienen acceso a internet. Si comparamos esto con otros países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), estamos en los últimos lugares de cobertura. Esa diferencia a nivel país, solo seguirá creciendo conforme siga el desarrollo en otros países, apoyado en las nuevas tecnologías y oportunidades como el Big Data, la Inteligencia Artificial y Machine Learning entre otras cosas

El gobierno federal está consciente de la importancia de darle acceso a internet de banda ancha, a la mayor parte de la población posible. Sin embargo, lo está abordando de una manera errónea, asumiendo que el problema es de infraestructura.  El principal problema no es la infraestructura, es la pobreza. Hoy los principales proveedores de internet móvil y fijo (Telmex, Telcel, ATT, etc) cubren aproximadamente el 90% de la población. El proyecto de la Red Compartida, que es un gran proyecto de inversión y desarrollo entre Gobierno Federal e inversión privada, debe alcanzar para 2024 una cobertura del 92.2% de la población.

Las dificultades económicas es lo que le impide a las personas tener un servicio de internet fijo o un teléfono celular con servicio de internet móvil. En base al informe de Evaluación de la Política de Desarrollo social 2018 de Coneval, 6 de cada 10 personas en zonas rurales, no tienen ingresos laborales suficientes para adquirir la canasta básica alimentaria. Y en zonas urbanas 4 de cada 10 personas, tienen el mismo problema. A pesar de estar en zona de cobertura, su condición económica les impide contratar un servicio de internet ya sea fijo o móvil.

¿El huevo o la gallina?

Está comprobado que el acceso a la tecnología genera desarrollo y mejores condiciones de vida. Gobierno Federal, hoy está trabajando en un proyecto por medio de la CFE para desarrollar 50,000 kilómetros de fibra óptica y se ha creado la empresa CFE Telecomunicaciones Internet para Todos. Empresa cuyo objetivo, será proveer servicios de banda ancha a quienes hoy no tengan acceso, principalmente en zonas rurales.  Aún no está claro el proyecto, ni se tienen listas las bases de licitación para desarrollar la red.  Altán Redes (Red Compartida) en su obligación de cubrir el 92.2% de la población, utilizará fibra de CFE. ¿Para qué crear más infraestructura? Llegar al 7% restante será caro y seguramente económicamente inviable para cualquier inversionista privado. A menos que se tenga un subsidio muy fuerte por parte del Gobierno.  Y eso implicaría quitar recursos a otras áreas del presupuesto, como puede ser el combate a la pobreza.

Deja un comentario